lunes, 2 de septiembre de 2013

La inexpertísima opinión de un usuario contemporáneo sobre iOS, Android, Windows Mobile y Black Berry

Apple, Google, Nokia, Microsoft, Intel, Samsung, Android, Windows, iPhone, Galaxy y todo los otros ingredientes del bombardeo mediático en pro de la santa guerra tecnológica.

Como consumidor y usuario del Siglo XXI, en una economía de presupuesto en un país violento, tengo que confesarme como influenciable y "fáci de aburrir". Sobre todo si se trata en temas tecnológicos que me fascinan, pero no entiendo 2 terceras partes de lo que dicen. Sé que la tecnología y la forma de comunicarnos, para bien o para mal están cambiando, pero están cambiando querramos ó no.

Los avances —y estpuideces— van a seguir por más que nos opongamos con una manta en la calle o con 10,000 posts en Facebook.

 Mi casa, es una casa diversa. Hay Apple en paleta o mejor dicho, en tableta; un tradicional Windows en las computadoras y un Android asustadizo que decidí llevar a casa para convivir con los demás dispositivos.

Mi papá nunca fue un chico tecnológico y mi mamá tampoco, aunque los 2 aprendieron a usar bastante bien los procesadores de palabras que después les remplazaran en sus aburridas oficinas gubernamentales con flamantes PC's con Windows 98. Mi hermano y yo nos amigamos de una radical PC que funcionaba a DOS. Podía conectarse a Internet, pero en 1995, el Internet era un misterio tan grande como el de Pie Grande.

Mi tía, una talentosa arquitecta, siempre tuvo Macs en su oficina. Todavía le sigue llamando "Apple Machintosh" a todos los productos de Apple. Eran computadoras con mouses extraños y el menú SIEMPRE estaba arriba.

Más o menos por esa época, en la que tía tenía una "Apple Machintosh", mi hermano y yo jugábamos en el novedoso Windows 95, mi papá compró el primer celular que había visto: un pequeño Motorola Tango.
Unos cuantos años después, mi mamá tuvo un ladrillo Nokia. Me enamoré perdidamente de Nokia.

Mi primer teléfono fue un Nokia 3220, de carcasas intercambiambles, cámara y unas llamativas luces a los costados. Me asaltaron. Tuve un teléfono de emergencia hasta que me regalaron el mejor mobil que he tenido: un Nokia N78. El primer Smpatphone que tuve. Un teléfono subestimado. En el 2008 ya podía conectarme a wi-fi desde mi teléfono, usar Whatsapp (que nadie usaba) y navegar por Internet 3.5G. Con el tiempo, el teléfono murió y por necesidad y no saber de nada mejor, terminé con un iPhone 4 en mis manos.

 Fue una época confusa, también usaba una Blackberry Bold para disfrutar del 'cusco chat' —que me consiguió muchas citas y noches de pasión— pero que como teléfono, no tenía ningún valor.

Poco a poco, Apple empezó a tomar la casa. Primer fue un iPhone, luego fue otro y luego otro. Después llamaron a un par de iPads y terminaron cambiando la percepción de Machintosh con los Apple TV.

Windows siguió como si nada y Nokia desapareció del mapa. El año pasado, estando Apple en el poder, mi mamá compra un Nokia con Windows Mobile 8 y el diseño me fascinó. Los colores vibrantes y los cuadrados con íconos sofisticados en un fondo negro, me pareció MUCHO mejor que el diseño y estructura de iPhone y un Android totalmente desconocido para mi en aquel entonces.

Llené mi iPhone de tweaks y apps para hacerlo más divertido. Nunca fue lo que quise, pero aprendí a quererlo y sacarle el jugo. Tuve la oportunidad de diseñar en una iMac en 2 ocaciones no consecutivas por unos 7 meses en total — 1 mes la primera vez y 6 meses la segunda—. Cada vez que regresaba a mi Dell la miraba con odio, casi con desprecio. Ahora, soy el feliz y confundido propietario de un dispositivo Android.

Mi opinión final: Cualquier aparato con iOS está sobrevalorado pero son MUY intuitivo y su belleza está en la simpleza (no en el precio). Windows Mobile tiene el mejor diseño y estructura en la pantalla de inicio, pero la cantidad y calidad de apps gratis es triste y nunca entendí claramente como hacerle un "jailbreak". Android es una nave espacial con miles de botones y opciones en las que no sé si van a hacer que mi nave espacial viaje más rápido o choque contra un meteorito; demasiado confuso para un ex-usuario de iPhone. Por último, pero no menos importante Black Berry... ¿Tiene BBM todavía, no?