Mostrando entradas con la etiqueta ordinariedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ordinariedad. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de junio de 2015

Los perdedores me motivan

Pienso que ser el imbécil del grupo no es fácil. No tanto por las críticas que recibo a mis espaldas en tono sarcástico con la etiqueta de calidad, sí, CALIDAD DE IDIOTA, sino más bien porque no puedo dejar de ser el imbécil que siempre he sido.

Me es inevitable dejar de ser "yo mismo" y, tristemente ese "yo mismo" es un maldito misógino, mentiroso compulsivo y mediocre sin aspiraciones ni motivaciones suficientes más que tener unas dos mil varas para matarlas en 4 fines de semana de cerveza y pizza con mis amigos que son unos lamebotas de sus jefes que a puro tubo tienen que invitarme por ser ratas del Sistema sin darse cuenta. Ya tienen que abrir los ojos y dejarse de manipular y regalarme cien varas y darnos unos DMTs para que vean más allá de la realidad. No los puedo culpar, probablemente son tan ignorantes que nunca han leído ninguno de los libros que yo he leído.

Pero realmente trato de no ser tan imbécil y quizás es por eso que finjo. Finjo que mi tío tiene una finca en Patulul y que yo administro el terreno. Finjo que me conocen en los puteros más TOP de la ciudad para ganar la respeto y admiración de los demás. Finjo que soy inteligente diciendo que he leído más libros de los que en verdad conozco. Finjo diciendo que tuve sexo anal. Finjo diciendo que sé como transportar más de diez mil dólares a Panamá sin ser detenido. Finjo que puedo hacer crecer las plantas de marihuana 3 veces más rápido. Finjo que me fui de party y solo pedimos Buchanas con las edecanes de la Gallo. 

Aunque, no es del todo mentira y es por eso que no soy tan imbécil. Puedo armar cubos de Rubik como nadie los arma. Puedo matar a todo un equipo en COD sin ayuda. Puedo fumarme un bong completo sin tener los ojos rojos. Puedo tocar 100 notas por segundo. Puedo hacer que me den crédito en la tiendita de la esquina, Puedo hacer muchas cosas que nadie puede. Puedo hacerle creer cosas a las personas. Puedo hacer cosas que los imbéciles no pueden.

Aún así, no entiendo porqué algunos no logran ver desde mi perspectiva. Pero trato. En serio trato de dejar de ser el imbécil que soy y caerle bien a todo mundo. Por eso bromeo y hago chistes con los que todos se puedan reír. Como decirle "gordi" de cariño a la secretaria de la oficina que hace una semana nos contó que empezó una dieta porque tiene problemas de la tiroides. O como decirle Spock al mensajero indígena que nació con un defecto congénito en su mano derecha y no entiende de qué le hablo. O decirle colocha rica, seguido de un "son pajas vos",  al diseñador de pelo largo. 

Ojalá mi jefe lo entendiera. Ojalá hubiera vivido la chingadera que teníamos en el Call Center con mi ex-jefe para que viera que ser cuates en el trabajo mejora el performance de todo el team. No puedo creer que no haya entendido ni una simple broma como "no te malies" cuando me llamó la atención por correo por dejar abierta la puerta de la oficina. En serio, ojalá hubiera sido parte del staff en la cuenta que llevábamos, así hubiera visto que hay mara que si es bien estúpida. Como un imbécil que dijo que los gays deberían poder casarse entre ellos, que asco, después todos vamos a terminar contagiados de sus huecadas. Otro mula, diciendo que el conflicto armado solo había traído mas pobreza al país... Lo que ese cara-mi-culo no sabe es que los "indígenas" como les dice ahora Mr.Fer son el problema del país. Y así, mara estúpida diciendo que el reggaetón si es música y no una mierda.

Aquí todo es una mierda y todos son una mierda. Mi jefe en especial es una mierda. No me deja trabajar al aire libre y no entiende que rompí el iPad de la empresa por accidente, nor porque quería romperla. Todos son una mierda y tienen cara de empurrados desde que llego a la oficina, por eso intento darles masajes para que se relajen. Un team relajado alcanza más rápidos sus objetivos según nos dijeron el día de training cuando trabajaba en el Call Center.

Y sobre todo, hipócritas. Hablan de sexo y hacen chistes doble sentido pero se ofenden cuando veo Hentai que los IMBÉCILES le dicen Animé o más idiotas otras le dicen "caricaturas chinas", me emputa que no sepan diferenciar cosas tan básicas como eso. Pero no es todo tan malo. Al menos si llego tarde no me lo descuentan y si me voy temprano ya no me dicen nada. Cerotes, al fin agarraron la onda que uno trabaja mejor sin horario ni ataduras.

Esta empresa está llena de gente basura, dicen tener valores, pero se enojan si uno se equivoca y pide perdón. Por ejemplo, la vez pasada, vi un trastecito con spaghettis en la refrí y como eran las 3 y nadie se los había comido y tenía hambre me los comí yo, ¿Cómo iba a saber que eran del contador que había salido a una reunión? Le pedí perdón y todo, hasta le ofrecí comprarle algo de la tienda con mi dinero pero no me aceptó nada, ahí si ya su pedo.

La gente me dice que soy bien imbécil, pero cada vez estoy más convencido que ELLOS son los imbéciles. ¿Cómo no se van a ver estúpidas las personas que primero le dan Gracias a Dios antes de comer? ¿Acaso esto es la Edad media? Estoy seguro que las estúpidas son ellas que ni siquiera saben como bajar la tapa del baño y uno tiene que ir a enseñarles como si fueran de kinder.

Definitivamente estoy seguro que ELLOS son los imbéciles perdedores que se sienten intimidados por mi inteligencia y por eso me están despidiendo. Ellos son los mulas, porque NUNCA se le pregunta a alguien tan maldito como yo algo como "porque sos tan mula" sin decir nada y que ellos respondan por mí, diciendo todo lo anterior.

- Ala verga, cerote, ¿cómo putas posible que seas tan estúpido de estar viendo porno el ÚNICO día de TODO EL AÑO que viene nuestra principal cliente cuando yo claramente te envié un correo para avisarte que a las 11 iba a llegar a recoger un equipo?

A veces solo quisiera que te dieras cuenta el nivel de mierda de persona que sos, en serio.


domingo, 4 de mayo de 2014

300 de súper a la bomba 6



— Buenos tardes, ¿quisiera colaborar con la Fundación Contra no sé que comprando un número para la rifa y ayudar a los niños de no sé donde? [Puta, que cara la gasolina...] ¿no desea donas joven?... Lleve manías, ¿manías?... 300 de súper a la 6 porfa, al celestío que está allá. Buen día, no quiero molestarte pero el día de hoy vengo ofreciéndote estas lindas esperanzas que hice yo y son para recaudar dinero para mi mamá que ha estado enferma. Puta, ha estado enferma desde hace 10 años... No seás así mijo, tú porque tenes comidita y de todo en tu casa, no sabés las penas que pasan ellos. Tome, aunque sea una ayudita, mire. Dios me la bendiga. —¿Nit para la factura?— Peliculas, estuches, cargadores.

Hoy no, lo siento. Sí, deme factura. No deseo donas. Sí mamá, tenes toda la razón. No quiero nada. Quisiera una cerveza, pero en serio solo una. No tengo batería. No quiero estar ahí. No quiero grosero pero no me importan las donas, las rifas y las esperanzas que tu madre tiene. No quiero ser prepotente como el señor de allá, sí, el del traje rancio en whisky que mandó a la mierda las donas, los niños y la esperanza con solo mover la cabeza, pero no me importa. Ha de ser político. O finquero. O narco. Es dificil distinguirlos cuando todos tienen el mismo porte reglamentario y la misma mala maña de encaramar a sus guardespaldas como chuchos en la palagana del pick-up.

En la sombra del rincón, donde los reflrectores encuentran el punto muerto, las bocinas reventadas de un ordinario carro beige liberan las profecías de Romeo Santos para aquellos indecisos que se debaten entre el amor y la aventura, sobre todo si la aventura huele a peligro. Peligro, no fumar. Huele a perfume de bote rellenado. Prohibido consumir bebidas alcoholicas dentro del estacionamiento. Sé como olía porque porque estaba enfrente mío haciendo cola con su novio, dándose besitos, bromeando, cargando un 12-pack caro. Calentándose.  La empresa no se hace responsable por pérdidas, daños totales o parciales ocacionadas al vehículo. 


Nadie se hace responsable de nada. Nadie quiere hacerlo, incluyéndome... Por eso estamos acá "sonriéndole" a las cámaras que nos filma por seguridad nuestra cuando seguramente los ladrones que arduamente asaltaron toda la semana están ahí, bebiendo y riendo con el enemigo, en un ambiente seguro pero no libre. No es libre de alcohol, tabaco, drogas, sexo o bachata pero es alegre. Es alegre saber que la mejor razón para celebrar es burlar a la muerte semana tras semana cada fin de semana. Allá afuera seguramente quedarán latas de cerveza caliente; tiradas, aplastadas y chorreadas imitando las formas humanas más primitivas.  Júbilo inaudito de malos ciudadanos medio asalariados, medio ebrios y completamente idiotas fumando a escasos metros de bombas de gasolina para volarnos a todos a la mierda en un divertido confetti de irresponsabilidad, sangre y salpicón sudado lleno de alegría efímera por  seguir con vida rodeado de tanto idiota irresponsable, hasta que la resaca los separe. La goma es la muerte.


Las colas son importantes: con maña más que con cizaña la compañerita de la polo blanca con bordado de la empresa a la altura del corazón y con cola en el pelo que estaba frente mío en la cola, abraza una última vez a su novio antes de pagar. También llevan cigarros y condones, se prepara para dar la cola. Frente a la gasolinera cola y más cola de carros cargados con asalariados, madres, hijos, narcos, finqueros, políticos, coreanos, trabajadores, pendejos, irresponsables, ciudadanos como yo al fin y al cabo. En casa, esposas e hijos esperan que cruce la puerta el padre y esposo cariñoso que su perfil de Facebook nos intenta hacer creer que es.  Dios ante todo. Visca Barca sus tatas. Ellos siguen con cerveza en mano. A nadie le interesa. La misma razón por las madres  regañan y los hijos  no aprenden. Nadie apaga su cigarro. A una chela te invito, ya si queres comer allá vos. 

— Mijo, ¿llevamos cerveza?

Siempre que regreso a esa gasolinera encuentro las mismas caras en las mismas situaciones. Es bueno saber que algunas cosas nunca cambian. Salud por eso.


martes, 26 de febrero de 2013

Pop culchur

"Popular culture is the entirety of ideas, perspectives, attitudes, memes, images, and other phenomena that are within the mainstream of a given culture, especially Western culture of the early to mid 20th century and the emerging global mainstream of the late 20th and early 21st century. Heavily influenced by mass media, this collection of ideas permeates the everyday lives of the society."

Tomado del mismísimo Wikipedia, perdón, Uikipiria como dice Kevin, mi parce casi bachiller en computación que sabe toda esas vainas de compus, Macs y que dice que es mierda está bien moronga para sacar las tareas del instituto. El maje ha hecho sus varas en el Col Senter, lo bueno del brother es que no es chinche, ayuda en su casa pero a la vez cuando la tiene que montar, la monta, esa es la que hay, ya sabés, el que pone el live y los churrascones, mis amores, la chorcha ¡JM!


Kevin es más popular que visita al famoso motel de la Roosevelt; más popular que la dubi en concierto de alguna banducha metalera que no dio bola en su país; más popular que levantarse de la silla plástica para dar instrucciones detrás del TV a un equipo de fút europeo; más popular que las madres durmiendo afuera del IGGS y mucho más popular que el almuerzo oficienzco recalentado a puro microondazos. 


Kevin es la mera verga y yo soy su parce. Hasta la fecha no tengo la puta idea qué significa parce, sólo sé que ser su parce es bueno. Al decir verdad, hasta la fecha dice expresiones que no tengo ni idea qué demonios quiere decir con eso. Su ortografía es pésima y su acento en inglés es tan retorcido que a veces creo que lo único que está diciendo es "wachur wahchur wa". Pela el riel —ojalá esté usando bien esta expresión— con Kevin la hemos montado. Yo pongo el carro y la gasofa, aquel pone los culitos y el parqueo y entre los 2 siempre salimos con un par de nalgas, cada quien paga lo que se toma. Quien pone los cigarros tiene el derecho tácito de arrimarle a la que más buena esté. 

Es extraño, Daniel, aquel mi cuate del colegio que vivía en lo mejorcito de la zona 14, tenía una sho-casa en 
el puerto, helicóptero, guardespaldas y cuánto carro blindado pudiera imaginar, jamás hubiera aceptado que yo fuera amigo de alguien tan corriente como Kevin. No hubiera puesto reparos en aquel entonces para mandar a la mierda a Kevin, después de todo, para un niño chubby pre adolescente con problemas de adaptación como yo, tener un amigo (con o sin dinero) que me invitara a su casa y no fuera una mierda conmigo era algo para atesorarlo.

No sé si pueda decir lo mismo de mis otros amigos o conocidos que pueden regocigarse en las mieles de la riqueza acumulada por las buenas estrategias características de aquellos neo-ricos que cortaron los campos de Vista Hermosa y Carretera a El Salvador para sembrar un futuro mejor. No me quejo, no me tratan mal, pero al final todas las conversaciones terminan yendo por flujos superficiales en temas tecnológicos, financieros, artísticos y culinarios exclusivos para una pequeña porción de esta ciudad, no digamos de este país. De corazón, valoro nutrirme en temas en los que no tengo —ni quiero tener— la más puta idea de qué son, porque al final termino aburriéndome, por más que hayan tragos caros, mujeres hermosas de ojos azules, ropas finas y perfumes sutiles que te aflojen las partículas. Al final, todo termina en una obra mal montada por artistas que se limitan a discutir eventos, personas e ideas trilladas. Ideas mal acopladas, mal copiadas y mal interpretadas.


Yo no crecí en la marginalidad suburbana. Nunca fui un niño problema ni un niño popular. Definitivamente tampoco nací en la opulencia de una burbuja, ni el soliloquio pseudo-empresarial clasista atestado por clase medieros aspirantes a la base de la cúpula. 


Luego me veo parado frente a una bifurcación, en un punto de origen. Con opción de tomar la pastilla azul o la pastilla roja. He recorrido los 2 caminos, me he tomado las 2 pastillas y he vuelto al punto de origen para volver a decidir que camino y que pastilla tomar según mis ánimos y mis anojos: ¿Quiero navegar por la popularidad casi marginal o quiero hundirme en la opulencia aburbujada?


Al final, todo viene siendo lo que es la cultura popular o a la "pop culture" como dicen mis libros de Marketing. La cagada está en que gracias al Internet, todo termina siendo popular (vaa vos) y al final la cultura, NUESTRA CULTURA, termina siendo un bonito recordatorio al orgurllo nacional cada vez que vemos a un deportista representando nuestro país o cada vez que algún actor que gana unas 17 veces más que la secretaria ejecutiva de la empresa de mi papi, esporádicamente nos menciona en una serie o película Hollywoodense.

Nuestra cultura está debajo de las camisolas del fútbol español, el fútbol americano por cable, las telenovelas colombianas, las publicaciones en inglés en Facebook, los mensajes anglo-hipsters de Instagram, los rasta reggae jamaiquino pro marihuana, los "free thinkers" corporativos, los reggaetoneros Puelto Lico estail, los autónomos y tricentenarios "cubanos" pro revolucionarios dispuestos a dar nada para recibir todo, las chicas pin-up, los músicos imitadores y toda la espesa horda de veinte añeros que no han podido comprar una buena oferta de "orgullo nacional". Debajo y detrás de todo eso, está nuestra cultura, la que espera ser aprovechada y valorada como se debe por quienes heredamos una patria de sangre y oportunidades. Oportunidades de cambio. 


Era sábado. Ninguno de mis aleros tenía planes. Lo sabía porque les había hablado unas horas antes. Tenía ganas de salir de mi casa, ir por unas cervezas, estrenar la cajetilla y conocer personas nuevas si era posible. El dinero no era problema, había caído quincena ese día, estaba listo, sólo me hacía falta decidir si llamar a migente en Villa Nueva o a mi conocido de zona 15. Los primeros me ofrecíam la misma buena chingadera de siempre y el segundo me ofrecía una chingadera sofisticada en uno de los nuevos bares de Cayalá, todo pagado.


Nos quedamos huérfanos de cultura, nada podemos hacer
más que fumar y beber
fornicar como deber

En el Limón
o Vista Hermosa
chigar es la cosa

especatores para ver
individuos para ser
sociedad para ir
vivir
y hacer poemas mediocres 







sábado, 17 de marzo de 2012

Grandes proyectos, pocas palabras

[Facebook]
"Vamos mucha solo 10 pesos para la colecta!!!!!!! no es limosna es para ayudar a los q mas lo necesitan !!!!!techeros!!!!!"

[2 semanas después]
Regresar a tu antigua oficina es como ver a tu ex-novia después de mucho tiempo y darte cuenta que no la extrañabas porque te gustara sino por todas las memorias junto a ella. Estar desempleado es como terminar con esa novia para tener TODO el tiempo del Universo y desperdiciarlo como uno más lo desee: dormir hasta las 4 am y levantarse a las 2, cubas viendo The Office, descubrir qué carros emblemáticos han aparecido en películas importantes, hacer tareas y estudiar para parciales.

Al fin volví a adquirir ese aspecto desaliñado, pálido y delgado mal-nutrido que tenía a finales del 2010. El mismo look con el que algunos me tachaban de junkie y otros más halagadores me encasillaban como rocker. No me molesta, pero me incomoda estar con ese aspecto en mi antiguo trabajo mientras todos lucen impecables para combatir las terribles maldades del Capitalimso y la vida moderna mientras exponen un Power Point a través de una Dell proyectada con una Epson montada sobre una mesa de plástico. 

En una escala de 1 a 10, sentí un 11 de incomodidad y un 8 de misantropía cuando tuvimos que presentarnos. Muchas personas de la oficina me conocían y yo me acordaba haber visto a algunos cuantos.  Aún así, fue incómodo y odioso tener que escuchar a todas y todos cuál era su labor dentro de la oficina. Es preciso que se aplauda el talento humano, pero creo no es necesario dar un micro discurso para sobresalir ante los demás diciendo hasta cuántas páginas han estudiado.

"Me llamo Miltón Echeverría, soy de Recursos Hidroeléctricos, egresado de la tricentenaria Alma Máter, con una licenciatura en Derecho, varios diplomados sobre Desarrollo Rural y una maestría en Prevención de Riesgos y Derechos Humanos en Catástrofes Naturales impartido por el INEBUJ, además hemos colaborado con las comunidades de Santa Romelia Pastores en Chiquimulilla y déjenme decirles, que lo que se ve en esas aldeas, caseríos... Impacta. El empoderamiento que esas personas reciben por medio de..."

PUAJ. No podía sentirme más asqueado en ese momento. Suerte para mi que era el último en la mesa. Fue una exquisitez auditiva escuchar lo grandiosos que eran sus títulos y sus experiencias. Sabía que el tipo que citó a algún científico o filósofo y robó el show por un minuto era algo extraordinario. 

Así siguió hasta que fue mi turno: Me llamo Speedy, antes trabajaba aquí y ahora... Ehm, no hago nada, bueno... Me levanto a las 2 y me duermo a las 4 y después voy a la U. 
Momento mágico. El silencio me pintó de rojo hasta que el líder de la mesa mató dos pájaros de un tiro, haciendo una broma para salvarme e incrementar su genialidad de liderazgo. 

Michael Scott hubiera concluido que la pureza del alma de un hombre honesto siempre ilumina hasta los caminos mas oscuros. Él es un idiota y siempre se equivoca. Lo correcto era haber formulado una mentira mediana y resaltar exageradamente todas mis cualidades buenas pero... Fui un paso más allá y tome un gran riesgo para hacer una diferencia. Es más probable que se acuerden de mi comentario que de los logros de Miltón Echeverría. 

Mi conclusión fue que los grandes proyectos son para las grandes personas y las grandes personas no alardean de cuanto han hecho, simplemente lo hacen con toda la disposición de su alma. Agradezco profundamente que traten de hacer los cambios que tanto necesita este país, pero no necesitamos saber que tan grandiosos son para hacer esos cambios.

Necesitamos cambios. Cambios diferentes y no cambios del montón... Pero qué se yo, no tengo grandes proyectos más que terminar de ver las 9 temporadas de The Office, quizás porque extraño mi oficina.




martes, 27 de diciembre de 2011

El bueno, el ingenuo y el mula

El bueno, el ingenuo y el mula [protagonizados por la misma persona]

- Agh, si el ser humano pudiera ser tan versátil como las películas de Hollywood nos quieren hacer creer que somos, fueran otras historias las que se contaran...
(le comentaba al otro amigo mientras tomaban  las últimas gotas de la botella morena)
Es que fuck, ponete a pensar, a pesar de todo y todas las shists que te he contado y la insignificante proporción que representamos en este Universo, aún así hay cosas que nos limitan, empezando por nuestros propios pensamientos.

Ambos habían salido de un colegio católico, sólo de hombres, donde las homosexualidades, borracheras y calenturas se compartían abiertamente pues no había de otra. Era un ambiente un tanto hostil a pesar de la camaradería.

- Es que, puta mano (continuó), si yo te contara, todas las oportunidades que he tenido y que creo que he desperdiciado, creo que me meterías un talegazo, porque, fuck, algunas veces creo que las oportunidades se me sirven en bandeja de plata y yo, lo único que hago, es rechazarlas sólo porque en el maldito colegio nos inculcaron muy buenos valores. No te digo que no me haya salvado un par de veces de quién sabe qué, pero a veces creo que por bueno, ingenuo o mula he desperdiciado oportunidades únicas, y no sólo me refiero a culos sino a oportunidades de trabajo, de mostrarle al mundo quién putas soy, o qué se yo, pero NO, al final lo único que hago es  terminar retractándome y amishándome porque, otra vez, los valores están tan tatuados en tu inconsciente que te limita a pensar y actuar des-preocupadamente y eso 'my friend' es una basura. La vida es muy corta como para no cometer grandes cagadales, lo suficientemente grandes como para que te hagan reflexionar pero no tanto que cambien tu vida de un sólo talegazo, digo, puta, no sé vos, pero yo no quiero ir cargando a un "uiro" chorreado por todo Miraflores mientras pienso que re-putas le comrpo a mis viejos, no sé si me cachás.

justo terminaba de decir eso, mientras tomaba los restos de espuma de su cerveza en el fondo de la botella cuando oyen un golpe en seco y un vaso de vidrio romperse contra el suelo, seguido de la conmoción de la pequeña multitud por ver a dos gorilas fanáticos del levantamiento de pesas, pelénadose.  

A los 15 minutos, un grupo de mujeres veinte-añeras, en lo mejor de su vida, rodeaban a uno de los dos gorilas problemáticos. Más sorprendente fue ver como 2 de ellas se quedaron para hacerle compañía mientras se besaban los 3. De esas cosas que uno cree que sólo pasan en las películas mediocres sin trama y no en países tercermundistas como el nuestro. 


- PUTA, ¿ya viste? a ESO me refiero. ¿Cuándo vos, en tu puta vida, te has peleado y no sólo no resultás talegueado, sino que terminás con dos cerotas a tu lado?

[Pensé que ser bueno no siempre es bueno, al menos puede no ser humano. Pagué mi cerveza y atravesé toda la ciudad en menos de 10 minutos]

lunes, 8 de noviembre de 2010

Que país tan extraño aquel

No lo vas a creer, hoy vi a 2 hombres abrazándose fraternalmente en la calle, una manifestación que limpió su desorden, un periódico lleno de buenas noticias, cientos de artistas realizados, un pastor evangélico hablando sin revelaciones divinas, 10 niños de la calle entrar a una escuela, 50 motoristas con casco y chaleco, 2 máquinas trabajando horas extra para reparar la carretera, un político hablando por el pueblo y un empresario pagar sus impuestos hasta el último centavo.

Que país tan extraño aquel. Un país de locos