domingo, 4 de mayo de 2014

300 de súper a la bomba 6



— Buenos tardes, ¿quisiera colaborar con la Fundación Contra no sé que comprando un número para la rifa y ayudar a los niños de no sé donde? [Puta, que cara la gasolina...] ¿no desea donas joven?... Lleve manías, ¿manías?... 300 de súper a la 6 porfa, al celestío que está allá. Buen día, no quiero molestarte pero el día de hoy vengo ofreciéndote estas lindas esperanzas que hice yo y son para recaudar dinero para mi mamá que ha estado enferma. Puta, ha estado enferma desde hace 10 años... No seás así mijo, tú porque tenes comidita y de todo en tu casa, no sabés las penas que pasan ellos. Tome, aunque sea una ayudita, mire. Dios me la bendiga. —¿Nit para la factura?— Peliculas, estuches, cargadores.

Hoy no, lo siento. Sí, deme factura. No deseo donas. Sí mamá, tenes toda la razón. No quiero nada. Quisiera una cerveza, pero en serio solo una. No tengo batería. No quiero estar ahí. No quiero grosero pero no me importan las donas, las rifas y las esperanzas que tu madre tiene. No quiero ser prepotente como el señor de allá, sí, el del traje rancio en whisky que mandó a la mierda las donas, los niños y la esperanza con solo mover la cabeza, pero no me importa. Ha de ser político. O finquero. O narco. Es dificil distinguirlos cuando todos tienen el mismo porte reglamentario y la misma mala maña de encaramar a sus guardespaldas como chuchos en la palagana del pick-up.

En la sombra del rincón, donde los reflrectores encuentran el punto muerto, las bocinas reventadas de un ordinario carro beige liberan las profecías de Romeo Santos para aquellos indecisos que se debaten entre el amor y la aventura, sobre todo si la aventura huele a peligro. Peligro, no fumar. Huele a perfume de bote rellenado. Prohibido consumir bebidas alcoholicas dentro del estacionamiento. Sé como olía porque porque estaba enfrente mío haciendo cola con su novio, dándose besitos, bromeando, cargando un 12-pack caro. Calentándose.  La empresa no se hace responsable por pérdidas, daños totales o parciales ocacionadas al vehículo. 


Nadie se hace responsable de nada. Nadie quiere hacerlo, incluyéndome... Por eso estamos acá "sonriéndole" a las cámaras que nos filma por seguridad nuestra cuando seguramente los ladrones que arduamente asaltaron toda la semana están ahí, bebiendo y riendo con el enemigo, en un ambiente seguro pero no libre. No es libre de alcohol, tabaco, drogas, sexo o bachata pero es alegre. Es alegre saber que la mejor razón para celebrar es burlar a la muerte semana tras semana cada fin de semana. Allá afuera seguramente quedarán latas de cerveza caliente; tiradas, aplastadas y chorreadas imitando las formas humanas más primitivas.  Júbilo inaudito de malos ciudadanos medio asalariados, medio ebrios y completamente idiotas fumando a escasos metros de bombas de gasolina para volarnos a todos a la mierda en un divertido confetti de irresponsabilidad, sangre y salpicón sudado lleno de alegría efímera por  seguir con vida rodeado de tanto idiota irresponsable, hasta que la resaca los separe. La goma es la muerte.


Las colas son importantes: con maña más que con cizaña la compañerita de la polo blanca con bordado de la empresa a la altura del corazón y con cola en el pelo que estaba frente mío en la cola, abraza una última vez a su novio antes de pagar. También llevan cigarros y condones, se prepara para dar la cola. Frente a la gasolinera cola y más cola de carros cargados con asalariados, madres, hijos, narcos, finqueros, políticos, coreanos, trabajadores, pendejos, irresponsables, ciudadanos como yo al fin y al cabo. En casa, esposas e hijos esperan que cruce la puerta el padre y esposo cariñoso que su perfil de Facebook nos intenta hacer creer que es.  Dios ante todo. Visca Barca sus tatas. Ellos siguen con cerveza en mano. A nadie le interesa. La misma razón por las madres  regañan y los hijos  no aprenden. Nadie apaga su cigarro. A una chela te invito, ya si queres comer allá vos. 

— Mijo, ¿llevamos cerveza?

Siempre que regreso a esa gasolinera encuentro las mismas caras en las mismas situaciones. Es bueno saber que algunas cosas nunca cambian. Salud por eso.