martes, 24 de diciembre de 2013

Prototipo macho omicrón

El tigre donde sea es tigre.

Estoy entre un hommie reivindicado y  un  ex-pandillero-OG de virgen tatuada en el brazo, presumiendo su sentencia por "first degree murder". Estoy donde están mis aleros. Las mismas caras y las mismas historias de todo el año, resumidos, reunidos y consumidos en el mismo bar. El mismo bar perdido al final de un laberinto de camiones, calles de terracería y talleres especializados en desmantelar carros. Suena Bronco porque YOLO quise. Porque los hombres tienen derecho a hacer más profundo su dolor, repitiendo las líricas de poetas norteños como un mantra curativo para llorar. Está permitido llorar, si y solo si es con trago en mano para insultar a la mujer que rompió el corazón y las bolas. 

Soy el último en llegar al bar a libar. Verdaderamente admiro a esos poeas norteños que no riman. Estoy sentado sobre la hielera celeste que se le cae la tapa cada vez que alguien me pide por favor o sin favor le pase otra cerveza. Tengo 3 días de no bañarme, mi aliento probablemente todavía huele a whisky y mi pelo está mas alterado que mis hormonas al ver a la única mujer en un grupo de 7 hombres. Nadie lo nota detrás de mis lentes oscuros.

Detesto ser puntual, pero odio más tener que levantarme cada vez que alguien me pide otra lata de cerveza. Cada 3 minutos se convierte en un ritual, casi una danza, donde me levanto, bajo mi cerveza, peleo con la tapa y sacrifico mi mano durante 5 segundos en agua helada para que podamos seguir hablando con fervor y propiedad temas de poca relevancia. 

Me siento con la pierna cruzada sobre la hielera. Observo y escucho a todos como hablan con el mismo fervor sobre la verdad implícita de lo que implica ser hombre: muchas mujeres, mucha comida, mucha bebida. mucho músculo. Ser hombre es reflejar superioridad como poder y proyectar una actitud altamente confiada que resulta ser una pequeña arrogancia necesaria pero no ofensiva ni irrespetuosa hasta que alguien cruce esos límites.

Todas las semanas algún guardia de seguridad, un catedrático, un peatón ordinario o cualquier persona con la que interactúo poco me confunde con una mujer. Otros me han preguntado si ya tramité mi DPI o si terminé el colegio cuando en realidad estoy a punto de terminar mi carrera universitaria. Me han dicho seño, señorita, mamaita y flaca. No me molesta en lo absoluto, sobre todo, si ser hombre implica ser infiel porque esa es la supuesta naturaleza del macho. Ser hombre tampoco es tomar cuandos shots aparezcan frente a la barra y aparentar no estar ebrio. No amenazar con un arma a otro hombre sólo por llevar la camiola del equipo contrario no me va a quitar lo que me hace ser hombre. Las redes sociales afirman que los hombres verdaderos tienen barba y les hacen el amor a sus novias como toros. Es irónico que las mujeres crean que todos los hombres son iguales y sin embargo los primeros en ser descartados son los hombres que no son iguales.

No tengo interés alguno en debatirme el físico con otro hombre dentro o fuera de un gimnasio para saber quién es más fuerte, porque de nada me sirve construir un cuerpo moldeado a la griega si cualquier pérdida emocional me desgarrará el corazón. No aspiro ser el perfecto macho alfa o macho beta porque me considero una especie de prototipo perfecto para etiquetar al macho omicrón (16a letra del abecedario griego. Debajo del promedio pero lejos de Omega)

Demasiado hombre para ser una mujer pero demasiado suave para encajar en el clásico estereotipo masculino. Ser hombre no es cuestión de actitud rex, ni de dominio, poder, casaca, éxito, armas, dinero, deporte, mujeres, fuerza, resistencia o look. 

Tirar culpas por ser hombre o ser mujer estúpido. Parte de la crisis de esta cultura machista no está en la identidad sexual o en los roles, sino en los valores culturales con los que predicamos el ejemplo; y si ser hombre implica ser patán, desleal, poco ético o violento, prefiero seguir siendo confundido con una mujer, un niño o mejor aún, con alguien inhumano.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Top 10 "andadas en nada" (I)

Este mundo está llendo de fallas. Mi mundo suele fallar. Descubrí que dormir temprano no es mi fuerte. Forzar el sueño es como querer mover a un caballo que no tiene intenciones de cabalgar. La noche es cómplice de las memorias vergonzosas que desearía nunca hubieran pasado.

Si no las puedo borrar, al menos quiero que otras personas se rían de mis desgracias. Somos humanos, por eso nos encanta ver videos graciosos donde gente más osada (y estúpida) se rompe la jeta con sútil gracia. Es una de las cosas que mejor sabemos hacer, reírnos de las desgracias ajenas. TODOS lo hemos hecho.

Es bueno recordarme de vez en cuando que sin importar el nivel de sobriedad, qué haga, donde esté o con quien esté, no puedo evitar dejar de ser Speedy y ser Speedy implica, estar en nada (a punto de estar en la shit) involuntaria e innecesariamente.

(Bonus algunas fotos irrelevantes)

10. No mirés el escote
Nunca he sido el estudiante más brillante ni el más aplicado. Por malas decisiones, tuve que repetir una clase, por lo que me avoqué cual alumno —ligeramente— responsable con la coordinadora de mi facultad. Una mujer fuerte, católica y altamente atractiva para su edad. Mientras ella typeaba en la compu, yo, estando todavía de pie decidí dar un pequeño vistazo aéreo a su escote con mi vista de águila. Pero oh... Los pensamientos impuros, la debilidad y la imaginación de aquel  yo que ha memorizado los tramas de las películas XXX no se pudo contener. Como un imán, seguí viendo pecaminosamente a ese par de boobs que pareciera que la gravedad aún no les ha afectado.

Todo lo bueno tiene fin. TODO. De golpe se voltea para pedirme mi carnet y ahí fue cuando sus ojos vieron mis ojos viendo algo que no eran sus ojos. Los sítnomas de la vergüenza no tardaron en aparecer... Dejé de ser blanco pálido enfermo a estar colorado, la lengua no coordinaba con mi cerebro y mi estómago sintió el ahuevón. Tuve que disimular y actuar en el papel de "aquí no pasó nada".



9. ¿Estás segura?
— ¿Por qué estás tan lejos?
[estando solos en mi cuarto, sin nadie en la casa, la puerta con llave y música de algún Coltrane como fondo]
— Porque estoy enfermo y no quiero contagiarte
— Pero ya vine hasta acá, solo para verte. No me importa, vení
— ¿Estás segura?
— Solo callate y dame un beso
— ¿Estás segurísima?
[Se levantó, se puso sus botas y no hubo poder humano que la alegrara esa noche]




8. Perdón...
— ¡NO! Te metiste por acá y no se puede pasar por el concierto.
[un fin de semana cualquiera que salí con una amiga y hubo algún concierto cualquiera en el Estadio del Ejército]
Da la vuelta acá, así nos vamos por otro camino.
— Pero es que mi carro no pasa por ahí porque es muy bajo.
— Ay, mano, dale no seas hueco
— ¡AH! ¿Me dijiste hueco?
— ¡SÍ! Dale, solo cruzá por ahí
— ¡VA! Pero me enseñás tus boobs
Fue el mismo día que vi el episodio de HIMY donde Barnie negocia con Lily para que le enseñe sus boobs. Estaba listo para aplicar las mismas técnicas de negociación.
Como un micro.milagro divino, 2 metros mas adelante, la banqueta disminuía considerablemente de tamaño. "Speedy, ahora es cuando" —me dije ya un poco emocionado con la idea—. Avancé, crucé hasta quedar perpendicular con la banqueta y aprovechando la tracción delantera, aceleré hasta que las llantas subieran y superaran la banquetilla. Ella no lo podía creer y entre los tragos demás y la emoción de haber perdido una apuesta, se echó a reír escandalosamente. Sentí algo en mis pantalones y no era mi teléfono vibrando. El camino fue electrizante y corto. Le pregunté si estaba segura de su apuesta, que podía pagarme otro día con alcohol, por mi en serio no había problema, pero ella quería hacerlo. No forcé más el no. Al fin llegué a su casa.
— Parqueate ahí, apagá el carro
— ¿No te vas a arrepentir verdad?
— ¡NO! jajaja. Va [respira hondo].
¿Queres ver o tocar?
— ¡TOCAR, por su puesto!
— ¿O queres ver y tocar?
[Nota mental, mejorar casaca]
— Si me dejás ver, no me quejo
[Se levanta la blusa, se baja el bra]
— Va, mirá.
[EX TA SIS]
Va, ahora agarralas. ¿Te gustan?
[Les di un pequeño apretón]
— Sí
— ¿Sólo eso? Agarralas bien
[Metí mi mano por el escote de su blusa. Jugué un rato con ellas]
— Perdón.
— ¿Por qué perdón?
— No sé, tal vez no querías hacer esto
— Sólo, no me vayás a dejar de hablar después de esto
[Se arregló su blusa y su bra. Se bajó del carro decepcionada]




7. Entrada triunfal
El primer día del semestre, es importante causar la mejor impresión posible. El segundo día, se supone que hay que causar mejor impresión que el día anterior. Es un problema haber faltado a la primera ni segunda clase y en la tercera, cuando al fin decidí ir a la U y entrar a clases, empiezo con el pie izquierdo... Literalmente.

Al abrir la puerta de golpe por llegar tarde, la puerta rebota con mi pie izquierdo y regresa para pegarme justo en la cabeza, en frente de toda la clase y el catedrático no tardó en hacer un comentario burlón sobre mi entrada.
Entrada épica.



6. Prestame tu cel, no traje calculadora
Hombre extraño es el que no ve pelos en películas. Digo, aquellas películas donde rocean con Baygon la cuca, sopean la cuchara, bajan el queso y otras expresiones dignas de Jowell y Randy Ft. Farruco. Me refiero a las películas XXX que mencioné anteriormente.

Google Chrome puede ser una heramienta util para sincronizar dispositivos móviles y la PC. También puede ser un cuchillo de cuátruple filo. Ese día aprendí que sincronizar las búsquedas en el cel con la PC es de las peores decisiones que un humano despistado puede hacer.

Era martes. Los martes eran días de finanzas. Las finanzas son donde el álgebra se revuelca con la contabilidad y dan a luz auténticos dolores de cabeza. A mi me dio un dolor de cabeza y una gran vergüenza. Justo la "parejita" como dijo el jardinero de los Siekavizza.

Mi compañera de enfrente me pidió prestado mi calculadora, pero no podía prestarle mi calculadora. Esas razones financieras iban en números verdes y no pensaba detenerme hasta que el margen neto quedar igualito al del ejercicio.

— Présteme su cel, me quedé sin carga
— Va, pereme
Después de un poco de amor mujer a mujer, salí a las 4:30 de mi casa hacia mi casa de estudio. No me tomé la molestia de revisar mi cel en todo ese tiempo.
Introduje el código de 4 dígitos para desbloquearlo y estaba a punto de dárselo cuando vi que Chrome seguía abierto en YouPorn.
Ella lo notó, sin embargo, más importante fue el ejercicio que aceptó mi teléfono profanado

Nunca más volví a verla o hablarle.




domingo, 24 de noviembre de 2013

Noviembre: con aire de dream pop

Comer poco y dormir poco, al fin pagaron su precio. Una leve alteración de la conciencia. Una pequeña descarga al sistema nervioso. El mundo que va tan rápido y yo sin ninguna intención de alcanzarlo. Lento, solo en sueños.

En esos sueños coloridos y bizarros que tengo cada vez que tomo una power nap. Llenos de magia, signos, símbolos, parábolas, enseñanzas, hazañas heróicas, miedos, interepretaciones, situaciones y alucionaciones reales.

Un hombre alto, con capa y gorro blanco me dijo en un parque, después de haberme tirado por el resbaladero de metal alguna vez pintado de anaranjado algo que pareciera irrelevante.

Le di vueltas al asunto, como las personas con insomnio dan vueltas en la cama. El primer intento, fue un gran rollo esotérico/filosófico de los sueños que terminé por borrar por ser idiota.
Este mes no he querido describir lo triste que me ponen las tardes de noviembre ni como gracias a la resacas ayudé a apagar un auto en llamas. 

Me desperté. Las palabras seguían sonando en mi cabeza. No podia creer que algo tan simple hubiera salido de mi mente. Me vi en el espejo y lo comprendí. Respiré hondo y me reí de lado. No lo creía.

La confianza es la primera forma de la fe. Por eso, la libertad no debe traicionar la lealtad.

jueves, 24 de octubre de 2013

Día-láctica y si-ilogismos

Todo seguía mojado por la lluvia. Detesto la lluvia. Todos creen ser filósofos, pensadores y poetas cuando empieza a llover aunque no lo sean. Detesto la lluvia porque todos manejan sus carros como una montaña rusa emocional; pésimo.

Hace algún tiempo ya, para una Semana Sángana, estando en la casa del puerto de un amigo, a la orilla del canal, una intrépida flota de exploradores y yo, estando bastante ebrios, desubicados y calientes decidimos cruzar  de extremo a extremo a las 2 de la mañana las tranquilas aguas verdes del canal para llegar a la playa, tomar algo, fumar algo, meditar algo y meter algo en el caso de los más afortunados. Según cuentan, la misión fue un fracaso, había demasiado arena.

El regreso también fue un fracaso para el capitán y para mi, el almirante, al quedar atascados en una red de pescadores nocturnos. Mi compi y buen amigo quien lideraba la ridícula balsa de pedales impulsada por una hélice en la que estúpidamente decidimos ir sabiendo que había una lanchita de remos para ir hasta el otro lado canal, hizo hasta lo imposible para liberarnos de la terrible trampa mortal en la que estábamos: un doble litro de Coca-Cola atascado en la hélice, trabado al mismo tiempo con la red para pescar.
Después de unas cuantas horas y después de varios disparos al aire, un pesacador que nos ignoró, varios intentos fallidos de nadar contra corriente, muchas revelaciones y demasiados secretos para matar el tiempo hasta ser rescatados, mi compi confidente me contó que sufría de ataques de pánico. No podía dormir por los sobresaltos cuando empezaba a soñar.

Esa nocha post-lluvia, me sentía así. Me acordé de aquella noche y lo tranquilo que estaba a pesar que el canal, sin despeinarse, pudo habernos arrastrado y matado en alta mar sin siquiera llegar a ser una noticia de Nuestro Diario. Puede ser que hayan sido tantos cigarros y tantas cervezas. O puede ser que aquella noche no me importara morir.

Pero esa noche post-lluvia sí me estaba matando. Estaba tenso y angustiado por lo único que es variable e inevitable: el futuro, mezclado con una pizca de lo único que no se puede cambiar: el pasado junto todas las cosas que he perdido en el.

El reloj rozaba las 3 en punto de la mañana y yo seguia sin poder dormir por los sobresaltos de angustia. Intenté ver televisión, navegar por Internet, escuchar música pero nada de eso funcionó. Salí al balcón en boxers, tenis y el mismo hoodie negro con el que había nadado en el canal hacía algunos años atrás. Prendí un cigarro y a medio cigarro una ráfaga de ideas se coló con el aire que hacían temblar mis piernas de pollo.

Pensé que...

Si Dios es amor y el amor no existe, entonces... ¿Dios no existe?

que...

Si más sabe el Diablo por viejo que por Diablo y es mejor lo viejo conocido que lo nuevo por conocer, entonces el Diablo es lo mejor.

que...

Si el tiempo es dinero y el tiempo lo cura todo, entonces el dinero es la cura para todo.

Y que...

Si eres lo que comes, entonces.... ¿Qué es la humanidad que sufre de hambre?

Tiré la colilla roja Lucky Strike a la calle y entré. Me acosté. A veces no puedo manejar mis emociones como las personas no pueden manejar sus carros bajo la lluvia, la lluvia que hace creernos filósofos, poetas y pensadores aunque no lo seamos.


domingo, 13 de octubre de 2013

Propuesta indecente en tiempo diferente

Un corazón roto es un corazón que necesita ser anesteciado. En mis sueños, hasta las cervezas tienen etiquetas de medicina —Tómese 3 diariamente. Puede causar efectos secundarios: dolor de cabeza, náusea, vómito y sueño—. Por eso, todo corazón roto necesita ser bañado en alcohol y suturado por amigos, amigas, amantes y propuestas indecentes.

Los sueños es un tema que me ha intrigado últimamente. Soy escéptico en materia de espantos, hombres mono habitando en cuevas del altiplano, seres submarinos y autoridades reptiloides, pero puedo sentir que los sueños son algo más que imágenes construidas por la mente mientras dormimos para no aburrirnos.

Me despierto tarde y confundido. De golpe abro los ojos con una pequeña angustia al saber que perdí a alguien a quien encontré en mis sueños y me confesó todo lo que no quería escuchar. Me veo obligado a salir por un par (y otro par y otro par) de tragos, hasta que las emociones de tristeza queden flotando en mares de cerveza a punto de ser vomitados.

Conozco a otras personas con historias fascinantes, como el guardespaldas del hijo de un importantísimo político nuevo quien me contó que en sus tiempos libres monta espectáculos sadomasoquistas con su esposa. Me enseñó fotos de su esposa en su iPhone 5, pues él no es celoso, pero quien la toque, la mata con su flamate arma.
Conocí a Rafa, el bolo solitario de la tienda de barrio quien dice no saber tocar guitarra, pero sus amigos lo idolatran por ser el mejor guitarrista que han visto en su vida, según él. Ahora veo que idiota me miraba cuando presumía que podía tocar guitarra. Le regalé un cigarro, ya no quería escuchar más sobre que tan bien tocaba el flamenco o covers de Yngwiee Malmsteen.
Y lo mejor fue volver a encontrarme con personas quienes tenia algún tiempo de no verlas. Admiradoras de Romeo Santos y fieles... A las propuestas indecentes.

El bar había cerrado pero la noche no había terminado. Seguimos en las canchas de una colonia a las orillas de la ciudad. Compartimos una caja y poco a poco, me la llevé lejos, donde el triste farol amarillo no iluminaba lo suficiente como para reconocernos a lo lejos.

Me entregó un papelito escrito con su puño y letra y un corazón al final. Me besó con pasión y dulzura. Me dejó sin respiración por la intensidad del beso. En el papelito, estaba escrito una propuesta indecente y acepté sin notar, que estaba en un tiempo y espacio diferente.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Esclavo de la mentira

La realidad no es un lugar en el que quisiera vivir. Quisiera vivir en un paraíso plástico, donde los carros nuevos y brillantes se paseen de un lado a otro en grandes carreteras a la orilla del océano.

Un lugar donde el sol sea sólo para broncearse y el calor solo para sudar. Un lugar donde las mujeres tengan cuerpos plásticos y cerebros de plasticina. Mujeres que regalen noches de placer a cambio de una botella de vino y un matriomonio a cambio de una mansión.

Que se entreguen en cuerpo y alma, porque no su cuerpo lo es todo y no tienen alma. Quiero vivir en un lugar donde la verdad y la miseria no coexistan.

Quiero vivir una mentira que me haga completamente feliz.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Quien deba tragarse sus palabras no debería hablar de la "palabra de Dios"

Estaba lleno de buenas voluntades, cero verdades. Lleno de tanta mierda. Hablaba como el cristiano iluminado de gracia, guiado por la mano de Dios y la voz del Espíritu Santo manifestándose entre sueños eróticos y la tentación ladeada hacia pecado. Era el éxito encarnado en la voluntad de Dios y la inmensa fé en planes dictados por obreros baratos del destino. Falsos obreros del destino, maestros de obra que construyen castillos de arena y escaleras al cielo con llantas recicladas y ropa americana por libra.

Y yo voy pidiéndole a Dios que me lleve con él, o con su esposa, otra air head de devota y ciega pasión por el lejano y crucificado sangrante. El pecado está entre el cielo y la tierra o entre las piernas de su esposa y su progenitora. Ni la fría tarde turquesa de noviembre apagaba el calor de sus muslos en tights. El aire es relajado y delgado sin tantos buses escolares. Yo estaba relajado de tanta cerveza, tras cerveza, tras vino, tras cerveza y ceviche mixto de Los Chavos y un segundo Lucky Strike. Que suerte.

Que suerte estar ahí, con una llanta desinflada, en medio otra sucursal infernal, infernal no por estar en el mapa de tierra infernales repletas de violadores, poetas, políticos y taxistas sino por estar rodeado de adoradores del anti-infierno, bendiciéndome con cada chucho que pasaba de mi llanta al suelo de piedrín.

Orin sobre el piedrín. Quizás Bukowski considere el orín sobre el piedrín como un acto poético o un acto patético por no poseer a la esposa y a la hija del empresario evangélico dueño de un predio, una flotilla de taxis, un pinchazo, una cevichería chafa y una tiendita sin Lucky Strikes, sobre el capó de mi carro después de orinar sobre el piedrín. Para ellos éramos ovejas descarriadas pidiendo a gritos un lavado de cerebro bíblico, express.

Me expresé arrastrado. Pedí disculpas. Mi acompañante se arrastró por la banqueta. Vomitó. Cerveza, gomitas, fideos, todo quedó afuera, desparramado sobre la banqueta, como una obra de arte cara y compleja. Él quedó tirado en la banqueta, a la par de su vómito, como una "joya" o un bolo barato.

Me sentaron en una pequeña oficina de cielo falso supuestamente calurosa. ¡JA! irónico que sea de cielo falso, como ellos o su cielo. No lo sé, a mi me gusta el calor, sólo el calor normal, no el calor infernal... Como el del escote de su esposa o los tights de su hija. Me cobraron por la llanta, por el vómito y casi hasta por cada piedrecita orinada del suelo. Verdaderos cristianos, igualitos a los predicadores de la TV, cobrándoles a pobres idiotas como yo, mi acompañante o una masa de des-cerebrados que por malas decisiones o azares de obreros baratos del destino terminamos en el lugar incorrecto en el momento incorrecto.

Tan incorrecto como mi acompañante al decirle a la rica hija del empresario: "rica, en esa ma (hipo) ma (casi vómito) maseta si siembro mi chile". Noté la irá en los ojos del empresario y deseo en el medio labio inferior mordido por la hija en tights. Y no fue hasta que la realidad nos llegó en forma de factura que el infierno se desató.

A veces soy un hombre plástico, falso, deshonesto e inchoherente que paga todas sus cuentas con plástico. Gasto más de lo que gano y pierdo más de lo que me divierto. Traté de pagar con mi tarjeta de débito rota mientras el mismísimo Diablo empezaba a darme un chopper para no huir del infierno en el que estábamos metidos por mala suerte. O malas decisiones. ¡JÁ! irónico tener chopper y no poder huir.

Me tiró la tarjeta de regreso. Intenté con otra y me a tiró de regreso. Probé con "la de emergencia" e igual. Estaba fuera de foco y no fue hasta que mi acompañanate me dijo en voz arrastrada, con su aliento de vómito y sus ojos rojos "cerote, lee. No se aceptan tarjetas de crédito ni débito". ¿Qué clase de predio-car wash-pinchazo-tiendita no aceptaba tarjetas? Una muy deshonesta, seguramente.

Empezaron pues, a leer la Biblia en voz alta, con voz elevada y transformada. ¿Qué putas es esta mierda? Quería vomitar. No por los pasajes, de hecho, el libro era muy interesante, pero no podía contener el inconformismo de la cerveza dentro mi estómago, luchando por salir, no como yo y mi acpompañante, destinados a permanecer escuchando a otro idiota leer quién sabe cuántas páginas de la Biblia para encaminarnos.

Nos encaminó a la caja para pagar en efectivo. Ajustamos con montaña de fichas que habíamos usado la semana pasada para pagar el peaje. Ni en el puerto había tanto calor como en esa oficina.

Yo no ncesitaba la palabra de Dios. No necesitaba un sermón ni un lavado de cerebro. Necesitaba vomitar y otro cigarro, casi tanto como ellos necesitaban dinero para justificar la frase "Dios proveerá y así tragarse sus palabras. Que tengan la razón no los hace estar en lo cierto. ¡JA! irónico, como el fanático religioso.


sábado, 7 de septiembre de 2013

Top 5 comedias de TV

Es irónico como cada vez veo menos TV y me vuelvo más adicto a las series de TV que las compañías de cable local no pasan o se tardan casi 6 años después de su inicio en transmitir la primera temporada.

Después de repasar mi lista, me doy cuenta que la mayoría de estas que considero mis series favoritas por hacerme rodar de risa y mejorar mi humor, no tiene risas del público "pre-instaladas".

Por cierto. Descarté The Big Bang Theory por  ser una serie sobrevalorada. También descarté Friends y Seinfeld por ser 'las consentidas'. No lo niego, las 2 me sacaron buenas carcajadas pero  las hemos visto tantas veces, que ya rayan en lo aburrido.

5) How I Met Your Mother (2005 - )


Empecé a ver How I Met Your Mother en el 2012 mientras estaba desempleado. Era el "highlight" de mi día. Iniciaba mi rutina de HIMYM a las 11:00 pm y terminaba a las 4:00 am. Ya había visto la serie antes aunque nunca creí que fuera tan popular en Estados Unidos. El primer episodio que vi en canal FOX, sin saber que era esta serie, fue el episodio donde el papá de Marshall muere y a pesar de los intentos de Barney y Ted por sacarle una sonrisa durante el funeral enseñándole videos de personas lastimadas en sus 'nueces', nada logra hacerlo sentir mejor.

Pese a que disfruté mucho esta serie, nunca terminé de verla. Me quedé en la 7a temporada. Creo que fue por verla en una pequeña época de mi vida en donde el desempleo y el mal de amores me golpeó al mismo tiempo. Sin embargo, era reconfortante ver como mis problemas eran mínimos comparados con la de estos amigos viviendo en la gran manzana, aunque claro, estoy conciente que ellos son actores representando situaciones cómicas y poco probables.

De esta serie aprendí que las cosas pasan por alguna razón y las cosas son como son, pero el mundo y la vida sigue avanzando y dando vueltas aunque nosotros no querramos.

4) The Office U.S (2005 - 2013)


The Office fue una serie que me gustó mucho después de haber trabajado en una oficina gubernamental. Alguna de las situaciones que se daban en The Office, alguna vez las vi en la vida real.  He visto 8 de las 9 termporadas disponibles aunque para mi el fin de la serie fue después que Michael se fuera a vivir con Holly a otro estado. Después de eso, la serie ya no era lo mismo a pesar de tener grandes peronajes.

El éxito de la serie fue, aparte del ingenio de las bromas hacia Dwight, la cámara como parte del equipo. Disfruté mucho la serie y fui 'queriendo' a Michael (Steve Carell) conforme avanzaba más la serie.

Otro punto a favor de The Office fue tener a personas de apariencia normal, a diferencia de las telenovelas o series de vampiros, donde todos son atractivos millonarios con problemas resueltos. The Office representa la convivencia en una oficina mediana donde los problemas personales se superponen a los problemas laborales pero al final, termina siendo casi como el segundo hogar.

3) Arrested Development (2003 - 2013)


A pesar que IMDB le da una excelente calificación a esta serie, Arrested Development nunca tuvo el éxito que su creador Mitchell Hurtwitz hubiera querido. Empecé a ver esta serie en FX después de regresar del colegio. Tuvo algo que me cautivó y siempre quise verla de principio a fin. Fue tanto, que después de recibir un correo de Netflix anunciando su cuarta temporada después de 10 años de haber transmitido el último episodio narrado por Ron Howard, la he visto 2 veces desde entonces y cada vez me sorprende más.

Algunos le atribuyen el fracaso de esta serie a no tener mejores carros (...), otros a la confusión que el título de la serie causaba, otros al cambio de horario en Estados Unidos aunque lo cierto es que el fracaso quizás se deba al poco tiempo que tenía el show para desarrollar todas las bromas y complejas situaciones que se ocurrían y que se hilaban unas con otras a lo largo de la serie.

La velocidad vertiginosa con que ocurren las bromas es el factor enviciante en esta serie. También el hecho que los hijos Bluth son unos perdedores que nunca aprendieron a hacer nada por si solos y se topan con la triste realidad que no son nadie en su vida sin el dinero que George Senior y su malvada esposa Lucille les proveían.

Esta serie definitivamente está diseñada para verse en inglés. Al ser subtitulada al español, mucha de las bromas pierden sentido. Definitivamente es de las mejores series de comedia que he visto por tener un diálogo tan perfectamente hecho donde nada queda fuera de lugar... Aunque haya muchas cosas políticamente incorrectas.

2) The Increasingly Poor Decisions Of Todd Margaret (2009 - 2012)


Hablando de ser políticamente incorrecto y Arrested Development, The Increasingly Poor Decisions of Todd Margaret, tiene las 2. Cuando Will Arnett (Gob) y David Cross (Tobias) se unen después de Arrested Development, sale esta serie.

Investigando un poco, vi que fue escrita por David Cross quien representa al personaje principal, Todd Margaret. Un americano viviendo en Londres gracias a que su jefe lo envia a vender una nueva bebida energizante llamada Thunder Muscle. La he visto en Netflix y 2 dispersas temporadas de escasos 20 minutos fueron suficientes para que esta serie que vi en 2 días se convirtiera en una de mis favoritas.

Las mentiras de Todd Margaret lo convierten en un paria internacional viviendo en Corea del Norte, gracias a sus pésimas decisiones y a la venganza que el hijo de un importante personaje le tiende.

Como punto extra, Jon Hamm (Donald Draper de Mad Men) tiene 2 pequeñas apariciones, lo cual me hizo valorar más esta serie. Totalmente recomendada.

1) Family Guy (1999 - )


Seth McFarlane es un maldito genio. No me canso de ver esta serie aunque FX repita los mismos episodios una y otra vez.

Los chistes ácidos, bromas sangronas y la constante parodia de las familias americanas disfuncionales hacen de Family Guy mi comedia favorita.


lunes, 2 de septiembre de 2013

La inexpertísima opinión de un usuario contemporáneo sobre iOS, Android, Windows Mobile y Black Berry

Apple, Google, Nokia, Microsoft, Intel, Samsung, Android, Windows, iPhone, Galaxy y todo los otros ingredientes del bombardeo mediático en pro de la santa guerra tecnológica.

Como consumidor y usuario del Siglo XXI, en una economía de presupuesto en un país violento, tengo que confesarme como influenciable y "fáci de aburrir". Sobre todo si se trata en temas tecnológicos que me fascinan, pero no entiendo 2 terceras partes de lo que dicen. Sé que la tecnología y la forma de comunicarnos, para bien o para mal están cambiando, pero están cambiando querramos ó no.

Los avances —y estpuideces— van a seguir por más que nos opongamos con una manta en la calle o con 10,000 posts en Facebook.

 Mi casa, es una casa diversa. Hay Apple en paleta o mejor dicho, en tableta; un tradicional Windows en las computadoras y un Android asustadizo que decidí llevar a casa para convivir con los demás dispositivos.

Mi papá nunca fue un chico tecnológico y mi mamá tampoco, aunque los 2 aprendieron a usar bastante bien los procesadores de palabras que después les remplazaran en sus aburridas oficinas gubernamentales con flamantes PC's con Windows 98. Mi hermano y yo nos amigamos de una radical PC que funcionaba a DOS. Podía conectarse a Internet, pero en 1995, el Internet era un misterio tan grande como el de Pie Grande.

Mi tía, una talentosa arquitecta, siempre tuvo Macs en su oficina. Todavía le sigue llamando "Apple Machintosh" a todos los productos de Apple. Eran computadoras con mouses extraños y el menú SIEMPRE estaba arriba.

Más o menos por esa época, en la que tía tenía una "Apple Machintosh", mi hermano y yo jugábamos en el novedoso Windows 95, mi papá compró el primer celular que había visto: un pequeño Motorola Tango.
Unos cuantos años después, mi mamá tuvo un ladrillo Nokia. Me enamoré perdidamente de Nokia.

Mi primer teléfono fue un Nokia 3220, de carcasas intercambiambles, cámara y unas llamativas luces a los costados. Me asaltaron. Tuve un teléfono de emergencia hasta que me regalaron el mejor mobil que he tenido: un Nokia N78. El primer Smpatphone que tuve. Un teléfono subestimado. En el 2008 ya podía conectarme a wi-fi desde mi teléfono, usar Whatsapp (que nadie usaba) y navegar por Internet 3.5G. Con el tiempo, el teléfono murió y por necesidad y no saber de nada mejor, terminé con un iPhone 4 en mis manos.

 Fue una época confusa, también usaba una Blackberry Bold para disfrutar del 'cusco chat' —que me consiguió muchas citas y noches de pasión— pero que como teléfono, no tenía ningún valor.

Poco a poco, Apple empezó a tomar la casa. Primer fue un iPhone, luego fue otro y luego otro. Después llamaron a un par de iPads y terminaron cambiando la percepción de Machintosh con los Apple TV.

Windows siguió como si nada y Nokia desapareció del mapa. El año pasado, estando Apple en el poder, mi mamá compra un Nokia con Windows Mobile 8 y el diseño me fascinó. Los colores vibrantes y los cuadrados con íconos sofisticados en un fondo negro, me pareció MUCHO mejor que el diseño y estructura de iPhone y un Android totalmente desconocido para mi en aquel entonces.

Llené mi iPhone de tweaks y apps para hacerlo más divertido. Nunca fue lo que quise, pero aprendí a quererlo y sacarle el jugo. Tuve la oportunidad de diseñar en una iMac en 2 ocaciones no consecutivas por unos 7 meses en total — 1 mes la primera vez y 6 meses la segunda—. Cada vez que regresaba a mi Dell la miraba con odio, casi con desprecio. Ahora, soy el feliz y confundido propietario de un dispositivo Android.

Mi opinión final: Cualquier aparato con iOS está sobrevalorado pero son MUY intuitivo y su belleza está en la simpleza (no en el precio). Windows Mobile tiene el mejor diseño y estructura en la pantalla de inicio, pero la cantidad y calidad de apps gratis es triste y nunca entendí claramente como hacerle un "jailbreak". Android es una nave espacial con miles de botones y opciones en las que no sé si van a hacer que mi nave espacial viaje más rápido o choque contra un meteorito; demasiado confuso para un ex-usuario de iPhone. Por último, pero no menos importante Black Berry... ¿Tiene BBM todavía, no?

viernes, 23 de agosto de 2013

Ser suave es duro

And as I walked on 
Through troubled times 
My spirit gets so downhearted sometimes 
So where are the strong 
And who are the trusted? 
And where is the harmony? 
Sweet harmony. 

'Cause each time I feel it slippin' away, just makes me wanna cry. 
What's so funny 'bout peace love & understanding?
A Perfect Cicle - (What's so funny 'bout) Peace, love and understandind 

— ¿Vieron que pelado está ese video dónde un cerote les empieza a sacar la madre a todos los pizaditos de Digitex?
— ¡Sí! Que culero ese don, la verdad
— ¿De qué video están hablando, del de los estúpidos de la PMT que le tiran todo a la pobre doñita? Ay, a mi me dio no sé que cuando lo vi. Con todo y su nena pues, yo no me voy a poner a vender frutas pero como mamá si me partió el corazón.

Ser blando es ser blanco fácil. El mundo está rediseñado para los vivos, los fuertes, los tenaces y desalmados. Los corazones de piedra no sufren lo que ya sufrieron. No creo que Rigorrico sufra en la cárcel. No creo que el motocaco tenga insomnio por robar. No creo que quien insulta repase la escena una y otra vez en su mente, como yo lo hago.

Ser debil es duro, en especial si cualquier cosa te puede romper. ¿Hasta qué punto vale la pena pelear por un buen corazón? Salir a pelear con espada de respeto y escudo de ética, sólo para recibir un golpe de realidad que te desmorone, no vale la pena.

En fin, ya que. Estoy decidido a cambiar mi sensibilidad por una Hayabusa, una chumpa de cuero y unos abdominales de lavadero. Vendo tolerancia a cambio de una Prieto Beretta y una 9mm más ribete. Regalo todo mi pacifismo por motivo de viaje -astral- y TENGO que comprar algo de "badassness" que combine con mi barba y mis Ray-Ban.

Horas después de una pelea  por no ser suficientemente apasionado, ser muy tímido —o ridículamente respuetoso—  con la que es mi complemento y mi opuesto, recibo un mensaje de ella con una imagen adjunta. Un verdadero badass que se subió al tren donde está lo bueno: la maldad. Una imagen que me hizo retorcer el estómago y pinchar el corazón al ver como un ridículo desalmado mató y crucificó a una chihuaha.

Las cosas son como son porque así deben ser. Debieran y pudieran ser de otra manera, pero simplemente no lo son. No queda más que correr el riesgo y terminar roto en el intento o no hacer nada y subirse al mismo tren bala hacia el infierno.

martes, 30 de julio de 2013

La verdad, verdad es que no me importa demasiado

No sé a que maje se le ocurrió decir la verdad nos hace libres. No dijo "la verdad os hará felices".
La verdad es tristemente cruda y si algo "os hará" será miserables —al menos por un tiempo—.

¿Escoger la felicidad viviendo una mentira o la libertad de la verdad y ser miserable?


miércoles, 24 de julio de 2013

Libertad genérica versión beta (muestra gratis)



Tengo menos de lo que deseo, más de lo que necesito y justo lo que merezco. No me gusta ser uno de esos pseudo-filósofos chafas que después de un litro y media bullet creen tener la verdad sólo por cuestionan la libertad, pues la conclución es obvia: no somos libres al ser dependientes pero cada quien es dueño de su destino.

Me despierto todos los días entre las 7:00 y las 8:00 de la mañana gracias al dulce sonido de mi iPhone obsoleto. A veces el techo y yo hacemos un serio, otras veces sigo durmiendo y si tengo mucho que hacer me levanto inmediatamente. Algunas veces me baño, otras veces no. A veces no uso shampoo ni acondicionador, otras veces lavo mi pelo como mujer. Mi mente vuela pensando en lo difícil que sería ser una mujer... Pienso en que me gustaría compartir la ducha con una mujer en especial, pienso en muchas cosas y como un mal ecologista termino gastando galones de agua en la ducha por estar pseudo filosofando. En mi defensa, mis mejores ideas, han surgido mientras me baño.

No practico el cristianismo pero rara vez desayuno. Vivo en una ciudad donde está mi hogar, mi casa de estudios y la mayoría de personas que quiero. Vivo en una ciudad donde puedo elegir entre 3 rutas diferentes para ir de la Universidad a mi casa, pero no puedo elegir ser libre... Libre de miedo o de ser una víctima. La paz mental es como una ecuación [Paz mental = (indiferencia * ignorancia)/inteligencia] que sólo pocos locos logran resolver. No hablo claro por miedo de perturbar la paz ajena. Trato de ser calmo, como agua de laguna virgen y aún así, terminé en medio de un conflicto donde perdí la fraternalidad con un amigo y el romance con alguien que es más que una amiga. Me recuerda el final de Full Metal Jacket; «I'm in a world of shit... yes. But I am alive. And I am not afraid». Yo sólo puedo agradecer por vivir y saberme humano por sentir miedo. Me disculpo de antemano con todos ustedes, no quiero perturbar su paz mental ni tener problemas.

Un estudiante del San Sebastián muere hoy, luego de estar en cuidados intensivos al ser víctima de un ataque armado en un intento de robo de celular. El atacante, murió unos días atrás por una falla en el corazón... Lea la nota completa aquí

Aquí no hay espacio para un héroe ni espacio para otro villano.  Estar feliz o estar triste depende de los ojos con que veamos la temporalidad de nuestra propia existencia, pero "estar" libre es sólo para aquellos villanos que cumplieron su condena. 

En esta ciudad nadie es lo que es porque el miedo coacciona la libertad.

lunes, 22 de julio de 2013

De cómo me convertí en villano sin audicionar

Soy la voz de la inexperiencia, el ejemplo abyecto de la infotruna colateral. Me convertí en el villano estelar sin audicionar y quedé atrapado en medio de una tormenta que fabriqué en un vaso de duroport mordisqueado después que el jugo de naranja y el hielo para el vodka se terminaran.

Quedé entre una espada y otra espada. Fui la frontera mensajera entre 2 Universos en conflicto por una disputa fantasma pero latente. Fui el intermediario de las malas noticias, las terribles interpretaciones y pésimas decisiones. Ahora, tengo que pagar con pérdidas, daños irreparables, una cuota de paz mental y una incertidumbre exquisita. 

Salí al balcón y fumé el último Lucky Strike rojo. Respiré hondo y saqué el humo por la nariz;  sonaba Harvest de Neil Young. Pensé en lo estúpido que esto se va a ver una vez terminé de escribirlo en este blog mediocre. En lo insulso, insípido, aburrido, personal e intrascendental que va a ser para los que tengan el tiempo y las ganas de leer las quejas de otro humano que toca el mismo leitmotiv irracional. A ningún habitante de este mundo le interesan las quejas personales al ritmo del blues. A ninguno excepto a aquellos 2 que dañé (espero). Puede ser que en otro mundo paralelo ordinario, donde los malentendidos sean poesía de empatía para los sordos y las razones transparentes sean películas para ciegos, esta sea una obra maestra, quizás una fotografía alucinante o una pintura con alma. Pero no, soy más bien como... Como un montón de palabras que pretenden una ósmosis purificadora que probablemente lleve involuntaria e implícitamente la intención de arruinar más un malentendido que está lejos de ser poesía.

Deseé con tantas fuerzas ser un anti-héroe que terminé siendo un villano, uno muy malo por intentar ser bueno. Es un trabajo difícil pero lógico. Admiro a Gru, al menos él tiene planes que funcionan —y criaturas amarillas que lo están convirtiendo en millonario—. Que quede registrado que nunca pedí ser el villano, simplemente ocurrió, así que mientras lo soy, voy a fantasear en tener una chumpa de cuero y una motocicleta ruidosa para viajar en una carretera, tan lejos, tan lejos que olvide de donde surgieron problemas que no ordené.

Si tuviera más ánimos, antes de irme en esa motocicleta ficticia sobre esa carretera imaginaria, para alejarme de los problemas reales, les dejara una carta de diferentes dimensiones a cada uno, con empatía ilimitada y disculpas infinitas. A cada uno lo quiero de maneras MUY diferentes, sin embargo a la persona a la que más quiero, es a mi mismo. 

Quiero que sepan que lo hice tan confuso, porque espero que NO me entiendan y que el día que se encuentren en una encrucijada, me recuerden como el ejemplo de que NO hacer. Por favor, jamás piensen en los problemas que sazonaron mi vida siendo intermediario de un pleito que se salió de control, entre un amigo y alguien con quien tengo una relación amorosa, por tratar de ser pacifista.  Para terminar con un final romántico, espero que este malentendido no los ofusque ni entristezca más. No se preocupen por mí, me voy a quedar otro rato en el balcón, tengo una chumpa que no es de cuero y la luna está hermosa.